Adoniram Judson leaving New England for India (Image: Public Domain)

Una sola vida que arde por el evangelio puede encender los corazones de cientos de personas, las cuales podrían llegar a impactar a las futuras generaciones. ¡Es increíble contemplar este hecho  a través de la historia en el campo misionero!

Consideremos la siguiente cadena de personas que subsecuentemente han influenciado a otras:

  1. John Elliott (1604-1690), uno de los colonizadores puritanos en los Estados Unidos, comenzó la evangelización de los indigenas norteamericanos. Conocido como el “apóstol a los indios”, tradujo la Biblia a la lengua materna de los indigenas, ayudó a establecer iglesias en el territorio que hoy en día es Estados Unidos y provocó un avivamiento misionero entre las iglesias de América.
  2. El espíritu misionero de Jim inspiró a hombres como David Brainerd (1718-1747) a similarmente dedicar su vida a alcanzar los indios americanos nativos con las buenas nuevas del evangelio.
  3. Aunque Brainerd murió cuando tenía sólo 29 años de edad, su amigo Jonathan Edwards (1703-1758) quedó tan impresionado por la pasión del joven misionero, que editó el diario de Brainerd y lo publicó. Años más tarde Edwards trabajaría como misionero a los indios norteamericanos al igual que Elliott y Brainerd.
  4. En 1785, un zapatero Inglés llamado William Carey (1761-1834) leyó una copia del diario de David Brainerd, mismo que había editado y publicado Jonathan Edwards. El libro tuvo un impacto profundo en el pensamiento de Carey, encendiendo una pasión en su corazón por llevar el evangelio a la India. William Carey fue al campo misionero en 1793, comenzando así el movimiento de las misiones modernas.
  5. En 1802, un predicador británico llamado Charles Simeón (1759-1836) hablaba del bien que William Carey estaba haciendo en la India. Al escuchar el sermon, un joven sentado en medio de la congregación llamado Henry Martyn (1781-1812), se propuso ir también a la India en lugar de estudiar leyes.
  6. Aunque Martyn murió aun siendo joven, sus escritos tuvieron gran impacto en gran cantidad de iglesias en Inglaterra. En particular, su biografía tuvo un impacto significativo en la vida de Anthony Norris Groves (1795-1853), quien es considerado por algunos como el “padre de las misiones de fe”, siendo él mismo misionero a lo que actualmente es Iraq; años más tarde él mismo iría a la India. En su diario Groves escribe: “Hoy he terminado de leer por segunda vez el diario de Henry Martyn. ¡Cuanto admira mi alma y ama su celo, abnegación y devoción! ¡Cuan brillante, cuan transitoria su carrera, que poder espiritual y mental en medio de la debilidad corporal y la enfermedad! O, puedo ser animado por su ejemplo a seguir adelante.”
  7. En 1825, Groves publicó un breve folleto titulado La Dedicación Cristiana, en el que anima a los cristianos a vivir frugalmente, confíando en Dios para sus necesidades y dedicar la mayor parte de sus ingresos a los esfuerzos de evangelización alrededor del mundo. Tal libro tuvo un gran impacto en el pensamiento de hombres como George Müller (1805-1898) y James Hudson Taylor (1832-1905), ambos atribuyendo gran parte de su pensar acerca de las misiones a ese mismo folleto.
  8. Hudson Taylor fue el primer misionero moderno en penetrar en el interior de China, reclutando a cientos de misioneros a unirse a los esfuerzos evangelísticos. Durante uno de sus viajes de regreso a Inglaterra, Taylor instó a jóvenes cristianos a unirse a él en China. En una de sus pláticas se enontraba un jugador famoso de criquet que jugaba para Cambridge, llamado C.T. Studd (1860-1931). Las palabras de Taylor impactaron profundamente el corazón de Studd, al grado que dejó una vida de ocio para servir a Cristo en el extranjero. Otros seis estudiantes se unieron a Studd y juntos llegaron a ser conocidos como “Los Siete de Cambridge”.
  9. Tanto C.T. Studd como los “Los Siete de Cambridge” tuvieron gran influencia en los inicios del Movimiento de Voluntarios Estudiantiles para las Misiones Extranjeras (iniciado en 1886) en Norteamérica. Bajo el liderazgo de hombres como D.L. Moody (1837-1899) y Arthur T. Pierson (1837-1911), mismo que escribió la biografía de George Müller, cientos de estudiantes estadounidenses se unirían al movimiento de voluntarios y comprometerse a la obra misionera extranjera.
  10. El testimonio de Hudson Taylor también fue particularmente influyente en la vida de misioneros posteriores como Amy Carmichael (1867-1951), Eric Liddell (1902-1945) y Jim Elliot (1927-1956).. Elizabeth Elliot, esposa de Jim Elliot, misioneros a Sudamérica, comenta: “Cuando yo era una estudiante universitaria, mi padre me prestó los dos volúmenes en la vida de Hudson Taylor. De hecho, un compañero de clase también se encontraba leyéndolos. Este fue una de los aspectos que él y yo teníamos en común: un enorme compromiso por un verdadero corazón misionero.” El nombre de ese otro estudiante era Jim Elliot.

Mi deseo en presentarles esta secuencia de personas es para demostrar que el deseo por las misiones es contagioso.

Todas estas personas, desde John Elliott a David Brainerd, Jonathan Edwards, William Carey, Henry Martyn, Anthony N. Groves, Hudson Taylor, CT Studd, Jim Elliot y otros, demuestran el impacto y la influencia que una el compromiso por las misiones puede tener sobre otra generación.

En esta cadena podemos observar dos cosas curiosas. Primeramente, que tal comienza y termina en América. John Elliot llevó el evangelio a los indios norteamericanos, y siglos más tarde Jim Elliot regresaría a América a llevar el evangelio a los indigenas en Ecuador. En segundo lugar es interesante ver que algunos de los misioneros enumerados anteriormente vivieron sólo por poco tiempo. David Brainerd tenía 29 años cuando murió, Henry Martyn 31 y Jim Elliot 28. Sin embargo, el impacto de sus vidas se extiende mucho más allá de su corta estadía en esta tierra. Su abnegación y fidelidad por el evangelio inspiró a miles de personas a dar su vida por las misiones.

Esto es sólo un pequeño hilo en el gran tapiz que Dios ha tejido a lo largo de los siglos, pues existen muchas otras conexiones y vínculos de influencias que podrían haber sido trazados. Pero simplemente este pequeño hilo ilustra una profunda lección: nunca subestime el poder de influencia de una vida totalmente invertida en servicio al Señor Jesús. La fidelidad de una vida rendida como sacrificio a Cristo resuena en las generaciones posteriores.

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Dr. Nathan Busenitz es profesor de teología histórica en The Master’s Seminary. Después de haber cursado dos maestrías (M.Div., Th.M.) y un doctorado (Ph.D.) en la misma institución, llegó a formar parte del profesorado de TMS en el 2009. Él y su familia viven en Los Ángeles, California.