Si usted ha visto o escuchado las noticias en los últimos años, en particular en los últimos días, se habrá dado cuenta que ha habido una creciente aceptación de la homosexualidad. Ya sea en el centro de un escándalo religioso, la corrupción política, adaptación de leyes o la redefinición de la palabra “matrimonio”, los intereses del homosexualismo han llegado a caracterizar el mundo moderno. No cabe duda alguna que el movimiento del homosexualismo ha tenido gran éxito.

Tristemente, algunos líderes cristianos han titubeado a la hora de hablar al respecto, y cierto numero de ellos ha llegado a aceptar el movimiento. Lo más triste es que cuando las iglesias se rehusan ha llamar el homosexualismo por lo que realmente es, un pecado, y cuando llaman a lo bueno malo y a lo malo bueno (Isaías 5:20), se olvidan que lo que está en juego son las almas de las persons.

Hace unos días escribí un artículo para pastores titulado “Pastores: cómo responder al homosexualismo” con el fin de ayudarlos a pastorear su congregación durante estos tiempos difíciles y confusos. Ahora me dirijo a la congregación en general. ¿Cómo deberíamos responder al homosexualismo? ¿Deberíamos dar lugar a la presión social y abrazar este movimiento? ¿O tal vez nuestra respuesta debería ser hostil, llena de odio y amargura?

Aquí hay seis puntos que recordar en estos momentos difíciles y llenos de confusión:

  1. Mantenga un balance entre la condenación y la compasión. Aún cuando parezcan ser completamente opuestas, juntas las dos son esenciales para poder responder bíblicamente y con amor, cosa que todo pecador homosexual necesita desesperadamente. Como creyentes debemos actuar con amor y compasión, pero jamas debemos dejar a un lado lo que la Biblia dice acerca del pecado de homosexualismo. No importa cuanto amor quisiera extender a un pecador, su lealtad primeramente le pertenece al Señor y la exaltación de su gloria. Aquellos que defienden el homosexualismo van en contra de la voluntad de aquel que los creó, pues en el principio los creó Dios “varón y hembra” (Génesis 1:27; Mateo 19:4). Recuerde, la manera en la que demuestra que tiene verdadera compasión por una persona que peca de homosexualismo no es excusando su pecado sino compartiéndoles de la realidad del evangelio.
  2. Es crucial que se interprete correctamente los pasajes que hablan acerca del homosexualismo. El movimiento del homosexualismo ha hecho una excelente labor al manipular los pasajes bíblicos que hablan acerca del homosexualismo para justificar su pecado. Cuando le pregunta a un homosexual que es lo que piensa que la Biblia dice acerca de su pecado, normalmente responden con una interpretación completamente errónea e irracional, aun cuando muchos de ellos saben exactamente lo que la Palabra de Dios dice al respecto. Ellos han tenido gran éxito al distorsionar lo que la Biblia dice pues en el fondo buscan algo que les convenza de que lo que están haciendo no está mal, con tal de apaciguar sus conciencias que les acusan (Romanos 2:14-16). Como Jesús dijo “la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas (Juan 3:19-20).
  3. Estudie lo que la Biblia dice acerca del homosexualismo. Dios condena el homosexualismo. Él está completamente opuesto a este pecado y lo podemos verificar a través de toda la Escritura: desde los patriarcas (Génesis 19:1-28), la Ley de Moisés (Levítico 18:22; 20:13), los profetas (Ezequiel 16:46-50) hasta el Nuevo Testamento (Romanos 1:18-27; 1 Corintios 6:9-10; Judas 7-8). Dios rechaza por completo el homosexualismo porque va en contra del diseño que él dio a la humanidad al crear una relación complementaria entre un hombre y una mujer (Génesis 2:18-25; Mateo 19:4-6; Efesios 5:22-33).
  4. No se intimide por la presión de aquellos que promueven el homosexualismo y distorsionan el diseño de Dios. Ellos, muertos en sus delitos y transgresiones, celebran el pecado y atacan el señorío de Jesucristo sobre su creación con argumentos huecos y sin fundamento. Su rebelión es absurda. Por esta razón la Biblia nos recuerda: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores heredarán el reino de Dios” (1 Corintios 6:9-10; cp. Galatas 5:19-21).
  5. Recuerde que un día Dios juzgará a todo ser. La Biblia nos dice que un día Dios llevará acabo un juicio final en contra de todo pecado y pecador, incluyendo a los homosexuales. Al interactuar con homosexuales y sus simpatizantes, debemos afirmar que la Biblia condena lo que están haciendo. Nuestra función no es maldecirlos, sino hablarles del evangelio y traer convicción de pecado con la mira a que se arrepientan y que vengan a la única fuente de esperanza y salvación por gracia por medio de la fe, Jesucristo.
  6. Hábleles del evangelio. Aquellos que practican el homosexualismo necesitan salvación. Ellos no están enfermos con alguna enfermedad y no necesitan terapia como si estuviesen condicionados psicológicamente. La persona homosexsual necesita perdón, pues el homosexualismo es un pecado (primera de Corintios 6 es sumamente claro acerca de las consecuencias eternas de todo aquel que practica el pecado de homosexualidad). Como pecadores necesitan el evangelio y las buenas nuevas de salvación. No importa que tan grave sea el pecado que un incrédulo practique, Dios ofrece perdón, salvación y esperanza de vida eterna a cualquier persona que se arrepiente y cree en el Señor Jesús, aun si practican la homosexualidad. Es por eso que justo después de haber identificado a los homosexuales como parte de aquellos que “no heredarán el reino de Dios,” Pablo les recuerda: “Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6:11).

Dios extiende una invitación a toda persona que practica el homosexualismo: que se arrepienta y venga a Cristo para salvación. Gracias a Dios, tanto la iglesia de Corinto en los días de Pablo, como en muchas iglesias alrededor del mundo, existen personas que un día fueron homosexuales y ahora han encontrado salvación en Jesús. Muchos que un día se encontraban lejos del evangelio, ahora están en iglesias (incluyendo la mía) adorando al Señor con un corazón renovado, al lado de ex fornicarios, adúlteros, idólatras, ladrones, borrachos, rebeldes y asesinos.

¿Cómo deberíamos responder entonces al movimiento del homosexualismo? Bíblicamente, confrontando con la verdad de la Escritura, la cual condena el homosexualismo y promete condenación eterna a aquellos que lo practican. Y ¿cómo deberíamos responder a aquellos individuos que practican el homosexualismo? Hablándoles del evangelio, compartiéndoles que la Biblia condena sus actos, pero que al mismo tiempo Dios tiene el poder de perdonar todo pecado a cualquiera que se arrepienta y crea en el Señor Jesucristo.

Hermanos, debemos ser fieles al Señor al responder al homosexualismo. Nunca olvide que nuestra lealtad debe ser a la Palabra de Dios. Haga esto y deje los resultados al Señor.

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John MacArthur es el presidente de The Master’s Seminary y pastor de la iglesia Grace Community Church. Sus predicaciones en el programa de radio Gracia A Vosotros son escuchados alrededor del mundo. Él y su esposa Patricia tienen cuatro hijos y quince nietos.

Publicado originalmente en inglés aquí.